Omar Narváez tuvo una mala temporada ofensiva en 2020 y eso impidió que se consolidara como receptor titular de Cerveceros de Milwaukee. Ahora quiere reivindicarse como bateador para demostrar que es un jugador de élite en la Major League Baseball (MLB).

Y es que para el aragüeño, de 29 años, la recortada campaña 2020 resultó bastante negativa. Promedió .176 con cuatro dobles, dos jonrones, 10 empujadas y ocho anotadas en 40 de los 60 encuentros disputados por el club espumoso.

El domingo, tras una práctica con Milwaukee en Phoenix, Arizona (Estados Unidos), dejó claro que tratará de mejorar su contacto porque en 2020 se ponchó en 39 de los 108 turnos que consumió. Considera una obligación revertir esta tendencia para poder ser exitoso en MLB.

“Estaba abanicando a todo. Me puse en la situación incorrecta de intentar pegarle a la pelota. Ese es uno de los ajustes que estoy realizando esta pretemporada. Me voy a apegar a eso durante la campaña”, dijo Narváez en un diálogo con Steve Megargee, periodista de AP.

El buen año de Narváez

Narváez llegó a Milwaukee tras un torneo 2019 en el que se destacó con el madero con Marineros de Seattle. En dicho curso mantuvo un average de .278 con 12 tubeyes, 22 vuelacercas, 55 impulsadas y 63 marcadas en 132 duelos. La justa tuvo una extensión de 162 compromisos.

Cree que la falta de preparación para encarar la cita –que tuvo un breve campo de entrenamiento de verano de 15 días- lo perjudicó aunque no quiere que eso sirva de excusa para justificar su pésimo desempeño.

“Todo se salió de control, pero creo que no hay excusas. Fue una temporada corta. Todos hablan de eso, pero siendo un profesional no puedo tener pretextos. Debo admitir que no me fue bien”.

Milwaukee confía en el máscara

A pesar del bajón de Narváez, la novena lupulosa no pierde la fe en él. De hecho el mánager Craig Counsell le encomendó a su coach de bateo, Andy Haines, trabajar de manera diferenciada con el maracayero para que perfeccione su swing.

Para lograr ese objetivo, Haines tratará de fortalecer la parte mental del careta porque piensa que su discreta actuación con la estaca obedeció estrictamente a que fue víctima de la presión.

“Lo podías ver intentando hacer demasiado. Literalmente estaba tratando de tener una buena temporada con cada turno. El béisbol no se puede jugar así”, comentó Haines, quien cree Narváez ya aprendió que no se pueden ganar choques únicamente con estacazos.

“Si el béisbol nos envía un recordatorio de que no puede jugarse de una sola manera, lo hizo con fuerza en el 2020. Sé que Omar mejorará bastante porque trabajará para conseguirlo”.

Escrito por: Joseph Ñambre | Twitter: @JosephSports27

Foto: ESPN

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